Mi enfoque

Cada persona es única. Por eso entiendo la psicoterapia como un proceso vivo que se adapta a la historia, las necesidades y el momento que atraviesa cada individuo.


Mi forma de acompañar se apoya principalmente en la Terapia Gestalt y el Proceso Corporal Integrativo (PCI), integrando también otras herramientas y enfoques que han enriquecido mi recorrido profesional y personal.


Más allá de las técnicas, mi trabajo busca favorecer una mayor conciencia de la experiencia, desarrollar la presencia y facilitar una relación más auténtica con uno mismo.

Terapia Gestalt: la importancia del presente

La Terapia Gestalt es una corriente humanista que pone el foco en la experiencia presente.


En lugar de centrarse únicamente en analizar lo ocurrido o buscar explicaciones intelectuales, invita a observar cómo vivimos aquello que nos sucede aquí y ahora.


A través de este enfoque, la persona puede desarrollar una mayor conciencia de sus pensamientos, emociones, necesidades y formas de relacionarse.


La Gestalt busca favorecer una vida más coherente, donde exista una mayor conexión entre lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Proceso Corporal Integrativo (PCI)

Uno de los pilares fundamentales de mi trabajo es el Proceso Corporal Integrativo.


Este enfoque parte de una idea sencilla pero profunda: el cuerpo forma parte de nuestra historia y expresa aspectos importantes de nuestra experiencia vital.


Muchas veces, aquello que no puede ser comprendido únicamente desde la mente se manifiesta a través de sensaciones corporales, tensiones, bloqueos o determinadas formas de estar presentes.


El trabajo corporal permite acceder a estos contenidos desde una perspectiva diferente, facilitando procesos de integración emocional y crecimiento personal.


A través de la escucha del cuerpo es posible ampliar la conciencia y desarrollar nuevas formas de relación con uno mismo.

Acantilados montañosos cubiertos de niebla sobre un oscuro bosque de árboles de hoja perenne bajo un cielo nublado

El cuerpo no es algo que tenemos. Es algo que somos.

Primer plano de exuberantes hojas tropicales verdes, con el mar y la costa desenfocados al fondo

Mente, cuerpo y emociones

La psicoterapia integrativa contempla al ser humano como una totalidad.


Pensamiento, emoción y cuerpo no funcionan de manera aislada. Cada una de estas dimensiones influye constantemente sobre las demás.


Por ello, el proceso terapéutico busca integrar estos tres ámbitos, favoreciendo una mayor coherencia interna y una comprensión más amplia de la propia experiencia.

Presencia y meditación

La presencia ocupa un lugar central en mi manera de entender la terapia.


Aprender a estar presentes nos permite desarrollar una relación más consciente con aquello que vivimos, reduciendo los automatismos y ampliando nuestra capacidad de elección.


La práctica de la meditación y otras herramientas de atención consciente han formado parte de mi propio recorrido y constituyen una influencia importante dentro de mi forma de acompañar.

Hojas verdes iluminadas por el sol, con rocío sobre tallos rojos y un fondo suavemente desenfocado
Primer plano de hojas de color amarillo pálido en una rama, sobre un fondo verde oscuro desenfocado

Figuras parentales y patrones relacionales

Nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás suele estar influida por experiencias tempranas y modelos aprendidos durante la infancia.


El trabajo con figuras parentales permite tomar conciencia de determinados patrones relacionales que continúan presentes en la vida adulta, facilitando nuevas formas de comprensión e integración.

Eneagrama y autoconocimiento

El Eneagrama es una herramienta de autoconocimiento que permite explorar diferentes patrones de personalidad, formas de percibir la realidad y mecanismos habituales de funcionamiento.


Utilizado dentro de un proceso de crecimiento personal, puede aportar una comprensión más profunda de uno mismo y favorecer el desarrollo de nuevas posibilidades de relación y transformación.

Siluetas abstractas en acuarela de perfiles humanos superpuestos en azul, rojo, naranja y rosa.

Un enfoque basado en el cuerpo, la presencia y el vínculo

Más allá de cualquier metodología, considero que los procesos de transformación se apoyan en tres pilares fundamentales.

El cuerpo, como espacio donde la experiencia se manifiesta.

La presencia, como capacidad de habitar conscientemente lo que vivimos.

Y el vínculo, como base de toda relación terapéutica significativa.

Estos tres elementos sostienen mi forma de acompañar y constituyen el corazón de mi trabajo.