Sobre mí

Soy Ismael Valencia, Psicoterapeuta especializado en Terapia Gestalt y Proceso Corporal Integrativo. Trabajo desde una mirada integradora donde el cuerpo, la presencia y el vínculo son inseparables de cualquier proceso de cambio.

Mi formación y experiencia

Mi recorrido profesional se ha construido a través de diferentes enfoques orientados al desarrollo humano y al acompañamiento terapéutico.


Las bases principales de mi trabajo son la Terapia Gestalt y el Proceso Corporal Integrativo, formaciones que me han permitido profundizar en la integración de la mente, las emociones y el cuerpo.


A lo largo de los años también he incorporado otras herramientas y perspectivas como el Análisis Transaccional, el Eneagrama de la personalidad, el trabajo con figuras parentales, la meditación y otros procesos de crecimiento personal que enriquecen mi mirada terapéutica.


Actualmente participo como tutor en la formación de Proceso Corporal Integrativo, acompañando a futuros profesionales en el aprendizaje de este enfoque.

Hombre sentado en una habitación luminosa, mirando hacia arriba con una leve sonrisa y una camisa estampada.

Formación

Logotipo delineado en negro de un emblema circular con un pequeño símbolo parecido a una llama en su interior
Proceso Corporal Integrativo (PCI)

Escuela In Corpore, dirigida por Antonio del Olmo.

16.ª promoción, 2024.

Icono de línea negra de unas manos en oración con un halo resplandeciente a su alrededor
Terapia Gestalt

Escuela GPYF (Gestalt, Psicoterapia y Formación).

Finalizada en 2014.

Icono de una flor con contorno negro, cuatro pétalos y un centro circular sobre un fondo blanco
Otras formaciones y prácticas

Análisis Transaccional, Eneagrama, Reparentalización y Renovación de Vínculos, junto con una práctica meditativa basada en diversas tradiciones.

Cuerpo, presencia y vínculo

Estos son los tres pilares que sostienen mi trabajo

Figura negra de palo dentro de un círculo de puntos, similar a un icono de accesibilidad

El cuerpo como lugar donde la experiencia se manifiesta.

Marcas de verificación y X dentro de círculos, debajo del icono de una persona

La presencia como capacidad de habitar el momento que estamos viviendo.

Dos personas delineadas sobre una cápsula con líneas de movimiento, que sugieren medicación o interacción entre fármacos.

Y el vínculo como la base sobre la que puede construirse cualquier proceso terapéutico significativo.

El cuerpo como camino

Desde los seis años las artes marciales han formado parte de mi vida. A través de ellas descubrí una forma de relacionarme con el cuerpo que con el tiempo se convirtió en mucho más que una práctica física.


El cuerpo ha sido una fuente constante de aprendizaje, presencia y transformación. Me ha enseñado a escuchar, a sostener la experiencia y a desarrollar una relación más consciente conmigo mismo.


Con los años comprendí que muchas de las respuestas que buscamos no se encuentran únicamente en el pensamiento. También aparecen en la respiración, en las sensaciones corporales, en la manera en que habitamos nuestro propio cuerpo y en la forma en que nos relacionamos con el mundo.

Mantis religiosa verde sobre una superficie roja, con un fondo desenfocado blanco y marrón
El cuerpo ha sido mi primer maestro

Ismael Valencia

Dos jirafas de cuello moteado, de pie muy juntas en una sabana verde y soleada

Una forma de acompañar basada en la presencia

Más allá de las técnicas o metodologías, considero que el elemento más importante dentro de un proceso terapéutico es la calidad de la presencia que se establece en el encuentro.


La terapia es, para mí, un espacio donde poder detenernos, escuchar lo que está ocurriendo y desarrollar una relación más consciente con nuestra experiencia.


No entiendo el acompañamiento como un conjunto de respuestas o soluciones prefabricadas, sino como un proceso compartido de exploración, comprensión y crecimiento.

Un espacio basado en el vínculo

Creo que la relación terapéutica es una parte esencial del proceso.


Por encima de cualquier técnica o metodología, considero fundamental construir un espacio de confianza donde cada persona pueda sentirse escuchada, respetada y acompañada.


El vínculo terapéutico crea las condiciones necesarias para explorar aspectos importantes de nuestra vida con seguridad y autenticidad. Por eso, el cuerpo, la presencia y el vínculo constituyen los pilares fundamentales de mi trabajo.

Personas bailando en un cálido estudio de madera, con una pareja en primer plano y otras personas moviéndose detrás

Creo profundamente en la importancia de :

  • Crear espacios donde cada persona pueda sentirse escuchada, respetada y acompañada desde la autenticidad.   
  • Si sientes que este enfoque resuena contigo, estaré encantado de acompañarte en tu proceso.